En la Edad del Hierro, Astures y Cántabros legan, tras larga resistencia a los romanos en las Guerras Cántabras (29 a.C. al 19 a.C.), en la época del Emperador Augusto, su cultura celta en los Castros, poblados fortificados, entre los que destacan por su conservación los de Coaña, san Chuis y Pendia. |