En la zona más oriental está el pueblo de Pimiango (concejo de Ribadedeva) y desde él se inicia el descenso hasta una pequeña plataforma, a unos metros de altura sobre el mar, en la que se halla la entrada de la cueva de El Pindal, cuya longitud es de unos 350 metros. El panel principal está profusamente decorado con grabados y pinturas, en casi su mayor parte con temario animalístico, aunque hay reservada una sección de manchas de color rojo de carácter abstracto. Gran número de bisontes, una cierva, un pez y un elefante, componen el catálogo animalístico., verdaderamente singular por la inclusión del pez y el elefante, este último junto con el de la cueva de El Castillo en Cantabria, son los dos únicos ejemplares conocidos en el arte parietal cantábrico. El del Pindal muestra, encima de su paletilla izquierda, una mancha roja de forma acorazonada. Todo el parietal queda cobijado bajo una visera de roca que actúa como especie de dosel natural en el que se desarrolla una decoración de pintura abstracta en color rojo. Más el fondo de la cueva y girando a la izquierda hay un grupo de ciervos pintados con línea de color negro y mas al fondo dos pinturas también abstractas. |