Museo etnográfico de Porrúa

El Museo Etnográfico de Porrúa nace gracias a la donación, en 1994, de la finca y casas de Llacín, donadas al pueblo por doña Teresa Sordo Sordo y don Luis Haces Sordo, hijos de Porrúa y residentes en México. La donación estimuló la creación de la Asociación Cultural Llacín que decidió promover, crear y gestionar un museo etnográfico, con el objeto de dar a los bienes donados una finalidad cultural y recreativa ; se ha remodelado un conjunto de edificaciones rurales con las que se han conseguido unos 400 metros cuadrados de superficie expositiva.