La atención despertada por las investigaciones de Hernández Pacheco, Vega del Sella y Cabré en Peña Tú provocó nuevas actuaciones con el objetivo de desenterrar nuevos tesoros -esta vez en sentido arqueológico- en el entorno de la roca.
El primero de estos nuevos buscadores fue D. José Fernández Menéndez, cura párroco de Vidiago, que realizó excavaciones en la Cueva del Bufón, encontrando un depósito sepulcral que incluía un ajuar de cerámicas decoradas y un punzón de cobre, de época calcolítica y, por tanto, cercano en el tiempo a la ejecución de los grabados y pinturas de la roca. También inició las excavaciones sistemáticas de los túmulos de la Sierra Plana de Vidiago en los años veinte, exhumando diversos materiales de gran interés, entre ellos picos asturienses, que le llevaron a afirmar la contemporaneidad de los túmulos con los concheros asturienses, y llevando éstos hasta el Neolítico; esta argumentación lo condujo a una seria polémica con el Conde de la Vega del Sella, cuya idea de la edad mesolítica de los concheros ha corroborado la investigación posterior.
En 1979 Manuel Fernández Miranda y Primitiva Bueno, realizaron un nuevo calco de las figuras pintadas y grabadas de Peña Tú. Esta revisión se acompañaba de un estudio en que ponían en relación las representaciones de Peña Tú y Tabuyo del Monte con la "fase A de la cultura del Argar". Años más tarde, tras sus excavaciones y estudios del conjunto de menhires del Collado de Sejos (Cantabria), Primitiva Bueno asignó a estas representaciones de personajes relevantes un papel de símbolo de posesión territorial, como guardianes de los montes de la comunidad.
Más recientemente, Miguel Ángel de Blas, de la Universidad de Oviedo, ha desarrollado una hipótesis de trabajo en la que establece cuatro fases en la historia del monumento, empezando con su posible significado sagrado para los cazadores recolectores asturienses, debido a la forma de animal que cobra la roca contemplada desde un punto de vista concreto. A continuación se ejecutarían las pinturas esquemáticas en el Neolítico final o Calcolítico, y posteriormente, a inicios del Bronce Antiguo se grabaría la gran figura del personaje y el puñal. La fase final correspondería, a la continuidad en el uso simbólico del lugar en la Historia posterior, con la ejecución de las cruces piqueteadas y otros añadidos modernos. |