· Cronología

  · La historia no se detiene

  · De espacios sagrados a lugares de saqueo

  · El primer conocimiento científico de Peña Tú

  · Investigaciones sobre las Sierras Planas y Peña Tú

   
 
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
 
 
 
 
 
 
Espacios sagrados y lugares de saqueo

La visibilidad de los túmulos y su carácter destacado en el relieve local los han hecho victimas de la codicia a lo largo del tiempo, como otra constante en su historia. Su significación social como lugar de los muertos pasó de generación en generación, y la reutilización posterior de sus masas tumulares para seguir enterrando a los difuntos está bien documentada mucho después de que fueran erigidos.

La tradición del enterramiento individual con ajuares personales de prestigio supuso la existencia de riquezas -a la escala de lo que significaban en esas comunidades- en las tumbas, dando origen a leyendas de tesoros ocultos que solían tener su base en el hallazgo, en algún momento del pasado más o menos remoto, de objetos de bronce u otros materiales que la imaginación popular rápidamente trasmutaba en oro.

En nuestra cultura tradicional, los moros míticos, situados en un pasado intemporal, son el origen y fuente de la mayor parte de los supuestos tesoros ocultos en cavernas y túmulos, donde los abandonaron en su desbandada ante el rápido avance de los ejércitos cristianos.

La búsqueda de los tesoros de los moros fue una actividad bien conocida a la largo de la era moderna, con el acompañamiento de infalibles gacetas de tesoros que daban las pistas necesarias para su hallazgo. El resultado fue el expolio de cuevas, túmulos y castros ligados a esas riquezas legendarias. Por ello, la práctica totalidad de los túmulos que han llegado a nosotros muestran las huellas del saqueo.

El entorno de Peña Tú no se libró de estas actuaciones, alimentadas por supuestos libros que describían un tesoro envuelto en una piel de toro y enterrado cerca de este lugar, como menciona el Conde de la Vega.